INCONSCIENCIA CIUDADANA EN LA LAGUNA
INCONSCIENCIA CIUDADANA
Por: Graciela Ontiveros
Desde
que somos niños nuestros padres, los encargados de nuestra educación moral y
nuestros maestros, quienes se encargan de nuestro desarrollo académico nos
enseñan el significado de las señales que normalmente identificamos en todo lo
que nos rodea. Las señales preferenciales, tal como son conocidas, son lugares
preferentemente para ser utilizados por personas con discapacidades
fisiológicas o embarazadas y personas de la tercera edad. Son encontrados en
lugares específicos para facilitarle el acceso a las personas antes dichas
pero, existe el problema de que quienes utilizan los lugares no son las
personas para quienes fueron puestas dichas señales, las utilizan sujetos que
quieren un lugar en el que más tarde puedan salir más rápido o no quieran
‘batallar’.
Hoy en
día el transporte público es también uno de los lugares que cuenta con asientos
preferenciales, fue de un momento a otro cuando los asientos principales de los
camiones comenzaron a portar la etiqueta “Asiento Preferencial”, fue un impacto
desconcertante para la población que utiliza el transporte publico que el
propósito inicial de la etiqueta se fue perdiendo con el paso de los días.
Al
observar a todos aquellos quienes subían, al momento de escoger su asiento se
detenían por una fracción de tiempo decidiendo internamente si sentarse o no,
era una lucha interna en contra de su moral y su comodidad, en algunos casos
ganó la comodidad y en otras predominaron los valores.
Al
poco tiempo de haberse impuesto tales stickers en los respaldos de los asientos
se fueron convirtiendo en obsoletos para ambos tipos de personas, como si nunca
hubieran existido tales señalamientos que con frecuencia vemos al exterior y no
dentro de un autobús.
Es
deprimente el saber que en la actualidad, las nuevas generaciones se encuentran
centrados e idealizados en si mismos, con el único proposito de satisfacer las
propias necesidades. Perdidos, ignorantes a lo que sucede, sin un gramo de
consiencia o al menos un breve recuerdo de lo que un dia se nos fue enseñado.
Juan
Barrera, estudiante de la preparatoria Cobac conciente de la simbología que se
encuentra en todo nuestro contexto no solo se encontró con la gran sorpresa de
que muchas de las que consideraba señales preferenciales no lo eran, mientras
que una vez sacado el tema a relucir el mismo añadió “Es malo, cuando usan los
lugares de los invalidos, o sea es su derecho porque para a ellos se les puso y
para ello es, yo respeto las señales para que no pase un accidente o algo”.
Mientras
que Nidia Castellanos estudiante de primer semestre del Cobal mostrando algo de
incertidumbre y duda dijo “Pues cuando veo las señales en el camión se que son
para un discapacitado, pienso que esta bien porque les estamos dando una ayuda”.
Es
importante relucir que pese a que ambos tenían vagas ideas de lo que eran, para que sirven y para
quienes estan dirigidas dichas señales preferenciales dudaban o no veian
gravedad en el asunto.
Impacta
la manera en que se responden a sencillas preguntas como “sabes cuales son las
señas preferenciales” “cuàl es tu opinión sobre ellas” pese a que parece
sencillo de identificar y de digerir el problema esto tiene un inicio mucho màs
profundo.
La
educación y formación como personas està influida no solo por ciertos factores
familiares, religiosos, culturales, etc. es en la escuela donde primeramente
supimos el poder que una simple etiqueta significa y que incluso cuenta con tal
poder como para detener a las personas de realizar una determinada acción. Es
desde una edad temprana cuando nos empiezan a formar el conocimiento de que las
señales preferenciales son importantes y no una desventaja para las demás
personas, es ahí donde surgen esos sentimientos de empatía con aquellos que no
cuent
an con algo que uno sí.
Un
ejemplo de esto dentro de nuestra ciudad es el centro de educación vial
infantil Carlos de la Cueva que por medio de las actividades y juegos se quiera
llegar a impactar en la mente de los niños, enseñándoles la importancia del
respeto a las señales. Juana Guadalupe Mendoza Morales, madre de Keyla Perez estudiante de preescolar en colegio las Américas dice: “La verdad
es que esa mini ciudad les ayuda muchísimo a los niños, son pequeños y aun no
comprenden del todo pero, captan cualquier cosa en su totalidad, con esto
sabrán que es el respeto y a no ser como la mayoría”.
Es
entonces importante reforzar los valores y el conocimiento que se recibe desde
niños respecto a las señales, y es agradable conocer que cada vez son mas las
escuelas que asisten a las clases de vialidad que imparten en este centro de
especialidad para ayuda a la futura ciudadanía.
Tal
vez sean cada vez mas quienes ignoran por completo aquellos primeros lugares en
los camiones o incluso sean bastantes los jóvenes que ignoran las señas pero,
gracias al resurgimiento del centro de educación vial serán mas los futuros
humanos, la esperanza de un país con conciencia, respeto y equidad.


