JÓVENES LÍQUIDOS
“La cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura
de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de
historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del
desapego, de la discontinuidad y del olvido.”- Zygmunt Bauman
“Vamos
corriendo, ya no caminamos”, “Siempre hay demasiada prisa para contemplar
alrededor”, “Todo es desechable” dijo Giselle Almeida. Estas son algunas de las
palabras que actualmente se escuchan con mayor frecuencia en nuestros jóvenes.
Vivimos
en una sociedad en la que la tecnología ya es parte fundamental de nuestro
desarrollo o eso es lo que se nos ha hecho creer, son avances que nos permiten
manejarnos con mayor facilidad y con libre acceso a cualquier medio pero, la
problemática comienza cuando perdemos el timón y dejamos que esos dispositivos
nos manejen, nuestro criterio o razonamiento desaparece cuando ya quien habla
por nosotros es la tecnología y sus cambios frecuentes.
Según
los estudios realizados por el sociólogo Zygmunt Bauman contextualizados en el
siglo XX la ‘sociedad liquida’ nos define en nuestro momento histórico actual
en el que las instituciones sólidas que marcaban nuestra realidad ya no tienen
un valor para nosotros, el ritmo constantemente cambiante en el que nos
manejamos, la inestabilidad en la que nos encontramos y más que nada al
individualismo egoísta que ahora es nuestra ideología con la que nos dirigimos
en nuestro día a día.
Para
no ser aislados de la sociedad tal como lo hace ver Elizabeth Neuman en su
teoría “la espiral del silencio” abandonamos nuestras creencias, los valores
que se nos han inculcado desde niños y que en sociedad nos permite tener una
estabilidad con los demás, dejamos de creer en la solidez de las relaciones, de
las cosas, avanzando con la idea de que todo es reemplazable, pensando que todo
lo que nos rodea como “objeto”.
Resulta
increíble saber que al pasar el tiempo cada vez son más los comentarios
negativos que predominan al escuchar hablar de los ‘’millennials” se definen a
sí mismos como “modistas” dijo Antonio Trejo “siempre queremos tener lo nuevo”.
Consumir estereotipos se ha hecho nuestro pasatiempo, es ahora parte
fundamental para encajar dentro de un grupo, ser parecidos a cada personaje nuevo
en tendencia. Olvidamos quienes somos, de dónde venimos y lo que queremos, solo
nos dejamos llevar por la corriente, por lo que esta en “boga”.
“Esta
juventud es totalmente dependiente e inmadura” Alejandro Ramírez, “Una bola de
estúpidos” dijo Perla Torres, es importante aclara que aún siendo cada uno
parte de esta generación fueron honestos al mencionar aspectos que los definen,
la juventud es consciente de los errores que han generalizado a su generación.
Mientras
que algunos ven como defecto el ver como desechable a las relaciones, la
ideología y el propio criterio, hay quienes piensan de ello como algo “chingón”
dijo Fernando Martínez, se categorizan como “los mejores, el éxito, la
libertad” dijo Salma Villa.
Pasa
el tiempo, el reloj no se detiene, nuevas generaciones nos pisan los talones y
superan a quienes les precedieron.
Somos
una juventud diluida, asentada en lo inestable. Temerosos o aburridos del
porvenir vamos en busca de aquellos que podamos desechar e intercambiar por
algo diferente.


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